Sergi Raventós
Las consecuencias que está teniendo la crisis y concretamente el desempleo en la salud han sido tratadas en más de una ocasión en diversos artículos en la prensa y en revistas más especializadas. Más específicamente se ha tratado de los efectos negativos del desempleo en la salud mental, de lo que cada vez hay más abundancia de indicadores: aumento de visitas médicas relacionadas con problemas de ansiedad, elevados casos de depresión, aumento del alcoholismo y otras drogodependencias, incremento de casos de violencia, aumento de consumo de medicamentos antidepresivos y ansiolíticos, etc. Existe una relación muy directa entre las crisis económicas, el desempleo y el empeoramiento de la salud mental. Un dato: el promedio de personas con problemas psicológicos entre los desempleados es de un 34%; en cambio entre las personas con empleo es del 16%. Otra constatación es que cuanto mayor es la duración del período de desempleo son mayores las consecuencias negativas sobre la salud mental.
Según una encuesta reciente, la calidad de vida de los ciudadanos del Reino de España ha empeorado debido a la bajada de sus ingresos económicos y a que su salud se ha deteriorado. También existe una relación entre la protección social y la salud mental. La protección social es un buen protector de la salud mental; es el caso de tener una prestación de paro que ejerce de factor determinante entre tener mejor o peor salud mental en el caso de estar desempleado [1]. En los países con mayor protección social como es el caso de Suecia, los índices de suicidio no están correlacionados con el desempleo a diferencia del Reino de España, donde los índices de suicidio y desempleo van al unísono [2]. Pero entre los datos sobre el deterioro de la salud mental en tiempos de crisis hay uno que es muy destacado y que algunos artículos de prensa en los últimos días [3] han puesto de manifiesto: el aumento alarmante de los casos de suicidio. El suicidio es una de las formas de muerte más extendida en el mundo superando a los muertos por accidente de tráfico, terrorismo y violencia machista, pero aunque un millón de personas se suicide cada año según la OMS (mayoritariamente hombres) es un tipo de muerte que ha padecido desde siempre un gran tabú. Una de las razones de este tabú es el efecto contagio analizado hace muchos años en De la Contagion del suicide de Paul Moreau de Tours (1875) y La contagion du meurtre de Paul Aubry (1896). Contagio que provocarían determinadas figuras públicas influyentes o celebridades como cantantes de rock o incluso líderes sectarios que arrastran a multitudes y que pueden provocar algún efecto entre sus seguidores. Pero como han analizado algunos autores parece muy frágil esta argumentación pues es “absurdo otorgarle a éste unas capacidades contagiosas más peligrosas que las de ese otro tipo de violencia ejercida sobre segundas y terceras personas, aquella que, paradójicamente, atiborra los medios de comunicación”[4]. Este tabú ha sido manifiesto en todas las épocas y culturas y censurado por casi todas las religiones como ahora pone de manifiesto la iglesia (en este caso ortodoxa) griega cuando niega servicio religioso a las familias de suicidas y eso contribuiría a esconder la verdadera realidad que sería aún mucho más acuciante.
Aunque los motivos para el suicidio han sido analizados y pueden ser muy variados[5], pues pueden tener muchas explicaciones ya sea producto de desengaños amorosos, la muerte de un ser querido, el miedo a ser torturado, la imitación de otro suicida, el abuso de drogas, la soledad, el abandono familiar, trastornos psiquiátricos severos, motivos sectarios, presión grupal, etc. cuando hay una correlación estadística significativa entre las recesiones económicas, el paro y los suicidios, hay que ser muy obtuso para no querer ver la relación que existe entre quitarse la vida y la desesperación de estar desempleado y la incertidumbre y pánico al futuro. Ésta sería la explicación más evidente del gran aumento en los países más azotados por la crisis y por los planes de austeridad y recortes en los servicios públicos de muchos gobiernos. ¿Acaso es tan difícil imaginarse la desesperación que puede sentir alguien con grandes deudas hipotecarias, cargas familiares y estar desempleado de larga duración en estos momentos? ¿Hace falta que nos cuenten últimamente algunos periódicos que alguna gente se suicida por acumular deudas? ¿No es sabido también que nueve de cada diez suicidios presentan algún tipo de padecimiento psíquico? ¿Y cómo se llega a este padecimiento psíquico?
Unas tasas de suicidio que curiosamente venían disminuyendo de forma progresiva en los últimos años y que a partir del 2008 han vuelto a repuntar. ¿Año 2008? ¿Año de crisis? Evidentemente. Es sabido desde hace muchos años la relación que existe entre crisis y suicidios, también por otras más recientes como la asiática de finales de los noventa, en las que las tasas de suicidio de los varones en 1998 aumentaron un 39% en Japón, un 44% en Hong-Kong y un 45% en la República de Corea. Pero también se dispone de datos más actuales y cercanos: en la Unión Europea (UE) cada nueve minutos se suicida una persona, esto representó unas 58.000 personas durante el año 2008, lo cual supuso un incremento de un 16% respecto al año 2007 que se inició esta crisis. Muy indicativo.
Los países con índices de suicidio más altos de la UE actualmente son: Lituania con 39 casos por cada 100.000 habitantes, Hungría, Letonia, Estonia y Eslovenia con unos índices del 23/24 casos y entre los más ricos encontramos: Finlandia, Francia y Bélgica con unos 20 casos.
Pero con la crisis estos índices han aumentado especialmente en los Países Bálticos y en Grecia en unas proporciones muy considerables. Concretamente en el 2009 hubo en Lituania un aumento del 14% respecto al 2008. En Estonia fue del 15,6% y en Letonia del 19%.
Tampoco es nada casual que los tres países “que más lejos han ido por el camino de la austeridad-Letonia, Irlanda y Grecia- son precisamente los que han registrado las subidas mayores de suicidios entre el 2008 y el 2009” nos recuerda el artículo de prensa más arriba citado. El caso de Grecia merece una atención especial pues no es para menos: la tasa de suicidios en Grecia desde el inicio de la crisis ha pasado de un 2,8 a 6 por 100.000 habitantes.
Pero que nadie se engañe y se crea que es un problema sólo de los países pobres de Europa o de los PIGS y de los que han salido mal parados con la crisis del euro… pues en el Reino Unido y después de una década de disminución de las tasas de suicidio, entre el 2007 y 2009 ya se ha incrementado un 8% el índice de suicidios. En el año 2008 se suicidaron hasta 5.706 personas, lo que supone unas 16 al día [6].
Es sabido desde hace unos años [7] que los problemas de salud mental constituyen un problema de salud pública cada vez más extendido y que la depresión será la segunda o la primera causa de enfermedad en la UE en los próximos años. Esto conviene recordar que fue analizado antes de la crisis de finales del 2007. A estas alturas de la crisis y en determinados países con unas políticas de recortes brutales de los servicios básicos de bienestar y sin tener estructuras robustas de protección social tal vez los problemas de salud mental van a adquirir unas dimensiones dantescas si es que ya no se están produciendo. Tal vez hay que mencionar que la depresión está detrás de las dos terceras partes de los que se quitan la vida.
Los estudios más rigurosos y los documentos de la OMS demuestran que los países con una buena seguridad social y con sistemas de protección social adecuados se pueden llegar a frenar y disminuir las tasas de suicidios. Otra cosa y no poco importante es que se les quiera hacer caso.
NOTAS:
(1) Es ilustrativo el estudio de: Artazcoz L, Benach J, Borrell C, Cortès I. “Unemployment and mental health: understanding the interactions among gender, family roles, and social class”. Am J Public Health 2004; 94: 82-88.
(2) Ver los gráficos en el interesante documento para la OMS:http://groups.stakes.fi/NR/rdonlyres/D4A834E6-E7EC-4C2B-912D-6869454FF3E4/0/Background_2_EconomicCrises_and_Mental_Health.pdf
(3) Una muestra es el artículo de Andy Robinson publicado en la Vanguardia del pasado 8 de diciembrehttp://www.lavanguardia.com/internacional/20111207/54239901999/gran-depresion-griega.html
(4) Sobre los motivos del suicidio leer el interesante ensayo de Juan Antonio Horrach en http://www.kiliedro.com/index.php?option=com_content&task=view&id=296
(5) Un estudio clásico de la Sociología es el de Durkheim, E. (1897). El suicidio. Argentina: Losada, S.A.
(6) Ver Ben Riley-Smith http://www.guardian.co.uk/society/2011/dec/15/suicide-rates-economy-cuts-mental-health#history-link-box The Guardian, 15 December 2011. Agradezco a Angel Ferrero el envío de este artículo.
(7) El libro verde de la salud mental en la UE fue publicado en el año 2005.http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/site/es/com/2005/com2005_0484es01.pdf
Sergi Raventós es Diplomado en Trabajo Social y Licenciado en Sociología, trabaja en una fundación sociosanitaria y es miembro de la Junta de la Red Renta Básica (www.redrentabasica.org)



#1 por marmaruka el 5 enero, 2012 - 9:31
Historicamente los problemas mentales siempre han sido tema tabu y, lo mas importante, motivo de marginacion. Siguen siendolo.
No se han querido ni comprender, ni investigar, ni buscar una solucion real y humana.
Entiendo la esencia de este articulo pero no puedo pasar sin hacer un apunte:
El que exista una relacion entre dos variables no conlleva una relacion causal, en este caso, se establece la causalidad unicamente por la existencia de una secuencia temporal. Esto es confuso y dañino. No es un estudio cientifico y, por tanto, aseveraciones como estas son irresponsables.
Os dejo otro video (6′) de vimeo:
‘Transicion hacia el decrecimiento’ de Paul Aries.
Dejemos de esperar que el estado nos ayude, no lo hara,y solo aumentara nuestra impotencia y frustracion.
Un abrazo
#2 por ksko el 3 enero, 2012 - 21:33
Es la otra violencia, la que no tiene portadas ni reflejo en los medios. Mejor obviarla que afrontar la incomodidad que pueda generar.
Al parecer, hay una norma no escrita en periodismo por la que estos sucesos no hay que convertirlos en noticia. Quizás por el posible contagio, quizás por la consecuente responsabilidad que nos transmite a los demás…
Se debería de dar más importancia a las raices de este problema y así, posiblemente, se evitarían otras violencias más anunciadas.
#3 por aurorafiguero el 3 enero, 2012 - 18:44
No os enfadeis conmigo por lo que os voy a decir: Esto de los suicidios, no es cosa de ahora, Las depresiones siempre las ha habido, porque el mundo ha funcionado siempre igual. Los ricos, siempre han tenido la sartén por el mango……Y el mango también. Todo es igual, aunque con diversos matices y diferente ropa.Lo que pasa, es que antes, o se estaba loco, o se estaba cuerdo, y cómo no había los conocimientos de ahora, en cuanto no seguían la corriente de los demás, la familia y los medicos, te declaraba loco, y si no lo estabas antes, acababas estándolo allí en el Manicomio, junto a otros pobres. No tenías salida. Fijaros si pasarán penas y desgracias en el tercer mundo, y la gente se muere de hambre y necesidades, pero no de Depresión. Se quedan en la piel y los huesos, pero no dicen nada, ni se rebelan, por que no ven otra cosa. Las medicinas contra la Depresión, que a muchos les cogió desprevenidos después de la guerra, no existían en España. En los Manicomios, se daban cosas, que te dejaban adormilado y casi inconscientes, que no tenías ni fuerzas para luchar. Estas empezaron a llegar en el año 60, pero eran flojas. Pero entonces, los enfermos fueron mejorando, y con las otras que llegaron después, dijeron los periódicos, que se estaban empezando a abrir las rejas y puertas de los Manicomios, y mucha gente se curó, y no volvió más allí.Lo que pasa es que el Sistema, nos acaba volviendo locos, a los que no piensan igual. Si alguien no ha visto la película inmensa: “Alguien voló sobre el nido del Cuco”, que la busque (O se la baje, allá el), pues es la Historia de un hombre que se hace pasar por enfermo, ya que está en la cárcei, pero comprueba que se estaba mejor en prisión. El quiere arreglarlo, pero las normas, cambian su modo de ser y pensar. No os la cuento, porque a mí, me dejó impactada. Y Jack Nícolson, está sublime. Entonces, entenderíais muchas cosas. Y sobre todo, que el Infierno, está en muchos sitios. Por ir contra el Sistema. Aunque desde luego hay que hacer algo,, para no estar a merced, de unos sinvergúenzas.Abrazos para todos. Y no espereis nada de los gobernantes, porque el ansia de Poder elimina la Decencia.
#4 por indignado el 4 enero, 2012 - 2:48
Tienes mucha razón, y también recomiendo el libro o la película, el autor es Ken Kesey, que fue la primera persona que monto una comuna en los años 60, el caso es que después de ser expulsado de la universidad como profesor de literatura, para sacar dinero trabajo de conejillo de indias en un hospital, donde le dieron grandes dosis de LSD, y gracias a las experiencias comprendió o se hizo una idea clara de lo que es ser esquizofrenico, y supo entender como podía ayudarlos y de ahí el libro “Alguien voló sobre el nido del cuco”. Impresionante. Las personas con esa enfermedad están en un verdadero infierno.
Y de acuerdo en que la avaricia humana es el cáncer del mundo. Y si nos ponemos de acuerdo podemos ser los verdaderos dueños de nuestras vidas.
Saludos Aurora y a tod@s.
#5 por David Sempau el 4 enero, 2012 - 22:46
Perdona pero no creo que la esquizofrenia tenga absolutamente nada que ver con el suicidio por desesperación ante las consecuencias de la barbarie turbocapitalista neoliberal globalizada. Espero que, para entenderlo en carne propia, no tengas que encontrarte nunca en semejante situación: desempleo irreversible, desahaucio por impago de hipoteca o alquiler, que te corten el agua o la electricidad porque no puedes pagar los recibos, no saber con qué dar de comer a tus hijos, etc. etc.
¡Un abrazo para tod@s!
#6 por capitajoan el 17 enero, 2012 - 12:18
¿Sabes una cosa Aurora? ¡Cuanto más te leo, más te quiero mujer sabia!
#7 por David Sempau el 17 enero, 2012 - 14:56
“el ansia de Poder elimina la Decencia” ¡Qué gran y triste verdad! La solución parece pues estar en que el poder esté en manos de tod@s, en un moelo de sociedad realmente democrática.
¡Un abrazo para tod@s!
#8 por David Sempau el 3 enero, 2012 - 16:10
Suicidio = primera causa de muerte no natural en Europa, por delante de los accidentes automovilísticos. ¡Viva el progreso! ¡Viva al neoliberalismo! ¡Viva el turbocapitalismo! ¡Viva la globalización! ¡Mueran los que estorban (o sea tod@s nosotr@s)!
¡Un abrazo para tod@s!
#9 por Juan Carlos (Valencia) el 3 enero, 2012 - 18:16
Todos no estorbamos, necesitan esclavos.
#10 por David Sempau el 3 enero, 2012 - 21:43
Más o menos 300 millones, el resto estamos de más y si no, al tiempo. Van a reescribir la letra del Imagin de John Lennon: “Imagina un mundo limpio de masas mugrientas que insisten en pedir pan y derechos sociales. Imagina un mundo libre de la contaminación con la que esos 6 mil millones de cerdos ensucian el Planeta. Imagina mares, cielos y carreteras limpios y libres para que te deplaces a placer donde y cuando quieras. Imagina todos los bosques, playas, montes y demás lugares de esparcimiento libres de la plebe bulliciosa y repugnante. Imagina todos tus caprichos y deseos satisfechos al instante por tus esclavos. Imagina… imagina… imagina”
¡Un abrazo para tod@s!
#11 por aurorafiguero el 3 enero, 2012 - 13:42
Os voy a decir una cosa: En mis tiempos jovenes, que yo sepa, nadie, o pocos, se quitaron la vida, porque nada teníamos, y en la pos guerra, ya veníamos de todo lo que habíamos pasado en ella, en la cual, sólo teníamos instintos para luchar por muchas cosas; por la paz definitiva, y el fin de los sustos y el miedo a las bombas, y a los obuses, que no sabías donde iban a caer. El fin de la guerra, era nuestro único pensamiento, para poder reunirnos con nuestros seres queridos, que estaban al otro lado. Así que despues de la guerra, y todas las horribles consecuencias de después, era, cómo estar inmersos en otra pesadilla, de la que queríamos salir. Cómo no habíamos tenido nada, durante años, no echábamos nada de menos, ni deseábamos más que tener lo justo o injusto, para comer algo. No se pensaba en otra cosa. Y aunque os parezca mentira, o sean las batallitas de la abuelita, era así, cómo soportábamos todo; con la idea, de paz, un trozo de pan con una gota de aceite, pero sin el Canarias y el Baleares, ni los cazas ametrallándose encima de nuestras cabezas. Éramos pobres de solemnidad, y vivíamos con la esperanza de tener fuerzas para soportar todo aquello. No teníamos Tele, ni discos ni tocadiscos, ni dinero para ir al cine. Nada más que pensdábamos en trabajar cómo enanos, para poder comprar algo de Estraperlo, para llenar un rato el estómago. Ni marcas, ni botas Nike ni mochilas Adidas ni trajes de Rapero, ni Pasarelas Cibeles, ni Rebajas, ni Vittorio y Lucchino. Y sin poder decir ni pío, porque las consecuencias eran nefastas, Siempre había un Policía de paisano, no sabías de donde hbía salido, que a lo más mínimo, se daba la vuelta a la solapa, y te decía. ¿Sabe usted con quien habla? Esto fue así. Oslo juro. Pero mudando de tema, os digo, que ahora no me estraña que con la Sociedad de consumo tan horrible, que padecemos, la gente, que pierde todo su poder de adquisición, se suicide, y si encima está en paro, no ve salida, y tiene familia, y encima le viene un deshaucio, se le venga el Mundo encima y tire por la calle de enmedio. En los años 29 y 30, los que se tiraban desde un rascacielos, eran los Banqueros en la ruina. Y referente a los gobernantes, si nos morimos todos, mejor, porque ellos ya han hecho su macuto, para si ocurre algo, les pille con una buena vida en Suiza, o Las Caimán, y si no, que se lo cuenten a Urdangarin (Mens sana in corpore sano) que dice que el no quiere trabajar. que sólo cobrar. Así, que en las próximas votaciones, para variar: ¡¡Otra vez al PSOE, y así vamos de flor en flor, pero sólo en dos flores. Cómo no hay trabajo ni dinero, con o sin recortes, irán tirando del de la Seguridad Social, pues hoy he oído, que no hay Superavit, en ella, y nos iran extinguiendo poco a poco, mientras TODOS, se dan la gran vida. Y así, iremos cayendo.Paro+ no ingreso en Seguridad +no hay dinero para pensiones+ no hay subsidios por paro aunque tengas 8 hijos: (Que es lo que quiere la Iglesia, porque abortar es pecado) y no puedas mantenerlos+ hambre= Suicidio. Ellos ya tienen para vivir dando mítines, cómo si fueran Jesucristo, que van a traer el Maná para todos. Dentro de unos meses, volverá a venir el Papa, y ¡¡Todos a Colón a vitorearle!! Así nos luce el pelo. Abrazos para todos. Y pensar, que cuando no se tiene nada, ni se conoce la buena vida,…..nadie se muere de Depresión. Cómo no sea Endógena.
#12 por Carme el 3 enero, 2012 - 19:32
Siento decirle que en su época los suicidios también existían. Como en todas las épocas.
Desgraciadamente he vivido un suicidio muy de cerca hace 2 años y medio y del cual nunca lo escondimos.
Sorprendentemente “han aparecido” casos de suicidios de personas conocidas (o de sus familiares) que teóricamente habían muerto de accidente y, al sentirse cerca de nosotros con esta desgracia, nos han confesado la verdad.
Parece mentira pero el suicidio todavía es un tabú. Imagínese en su época !!!
#13 por jordibasol el 3 enero, 2012 - 12:51
Aquesta és la fugida a la crisi que ‘els mercats’ deixen als desemparats.
#14 por concha el 3 enero, 2012 - 12:00
Aunque los problemas de salud entren en los ¡¡¡trastornos psíquicos, mentales, etc. etc…El estado de ansiedad, desesperación, impotencia ante situaciones!!! injustas, crueles, de pobreza y miseria, en las que no se ve la salida más lo contrario se vislumbra la ruina total!!, debe ser difícil saber que pensamientos pasan por los que las sufren, para que no se vea solución…porque lo que debe de ser difícil de entender para un ser humano es las diferencias en derechos sociales que existen entre las personas…ya comenté que la vida es el mayor tesoro que tenemos, pero vivir sin dignidad, sin derechos, miserablemente acatando todo lo que nos imponen y obligan,¿eso es vivir o morir lentamente?…están llevandonos al suicidio.
#15 por betsaez el 3 enero, 2012 - 8:38
Al final, con la última frase lo ha clavado: “Otra cosa y no poco importante es que se les quiera hacer caso.”
NO van a hacer caso, lo van a barrer debajo de la alfombra porque ya lo están haciendo. Y como se pueden poner mil excusas (trastornos psíquicos independientes, malos tratos, enfermedad, etc.) lo que hace falta son estudios que correlacionen circunstancias de cada suicida o por cada intento de suicidio y que sean publicados. Porque los falsimedia están callando -y perdonad la expresión- como putas… o para no ofender a las putas, como cabrones. Esto no es teoría de la conspiración, señores. Esto es una conspiración de silencio como una catedral.